
Este domingo 27 de enero fallecio nuestro amado profeta el presidente Gordon B. Hinckley. El suguiente articulo tiene el proposito de ayudarnos a instruir a los miembros de la Iglesia sobre el asunto de la sucesión en la Presidencia de la Iglesia.
La Doctrina Oficial de la Iglesia sobre este tema es muy claramente explicada por el Elder Bruce R. McConkie en la siguiente cita:
"A cada apóstol que es apartado como miembro del Consejo o Quórum de los Doce les son dadas las llaves del Reino (D&C 172:14‑32); Discurses of Wilford Woodruff pp. 71‑77). Ya que las llaves significan el derecho de presidir y el Reino de Dios en la tierra es la Iglesia, resulta que cada apóstol que es apartado recibe el inherente poder y autoridad para presidir sobre la Iglesia y dirigir todos sus asuntos.
La totalidad de esas llaves puede ser utilizada en la eventualidad de que un apóstol llegue a ser el profeta de Dios sobre la tierra. A menos que así suceda, habrá siempre alguien por encima de él para dirigir sus obras. El apóstol mayor es siempre elegido y apartado como Presidente de la Iglesia, y a través de este sistema de sucesión apostólica, el Señor ha previsto la continuación y preservación de su Reino en la tierra (Doctrina de Salvación, pág. 136‑150).
El Quórum de la Primera Presidencia es el supremo cuerpo gobernante de la Iglesia, pero los Doce forman un Quórum "igual en autoridad y poder" a ellos, significando que cuando no hay Primera Presidencia de tres hombres, entonces los Doce vienen a ser la Primera Presidencia en lo que ellos pueden ejercer toda la autoridad y el poder previamente reservado a la Presidencia. En el mismo sentido, los setenta (entendiendo por esto el primer Quórum de los Setenta, un cuerpo de 70 hombres) forman un quórum igual en autoridad al del Consejo de los Doce (D&C 107:22‑30). "El deber de los Doce Apóstoles de la Iglesia" dice el Pdte. Joseph F. Smith, "es predicar el evangelio en el mundo, enviarlo a los habitantes de la tierra y dar testimonio de Jesucristo el Hijo de Dios, como testigos vivientes de su divina misión. Este es su especial llamamiento y están siempre bajo la dirección de la Presidencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, cuando esta cabeza está intacta, y nunca hay, al mismo tiempo, dos cabezas iguales en la Iglesia nunca. El Señor nunca ordena tal cosa, ni la designa. Hay siempre una cabeza en la Iglesia, y si la Presidencia es removida por muerte u otra causa, entonces la siguiente cabeza de la Iglesia son los Doce Apóstoles, hasta que sea organizada una nueva Presidencia de tres personas, Sumos Sacerdotes que tengan el derecho de sostener el oficio de la Primera Presidencia sobre la Iglesia." (Gospel Doctrine, 5th, ed. pp 177‑178.)
La sucesión apostólica era el orden de la Iglesia en el meridiano de los tiempos. Los registros del Nuevo Testamento sin embargo son tan fragmentarios que no podemos trazar en detalle los sucesos que ocurrieron en esa época. Pero ha sido preservado lo suficiente como para dar una clara y razonable impresión de lo que tuvo lugar. Nuestro Señor llamó y ordenó a los doce apóstoles originales, dando las llaves del reino a cada miembro del quórum (Mat. 16:19; Jn. 15:16; 18:18.) Pablo enseñó simplemente: que los apóstoles estaban para continuar en la verdadera iglesia hasta el Milenio, esa época en la que todos los hombres serán convertidos y en la que la necesidad de enviar el mensaje del evangelio al mundo no existirá más (Efe. 4:11‑16; Jer. 31:31‑34.) Matías reemplazó a Judas en el Consejo de los Doce (Hech. 1:15‑16.) "Pablo fue un apóstol ordenado, e indudablemente él tomó el lugar de uno de los otros hermanos en ese Consejo." (Doctrina de Salvación, vol. 3 p.144; 1 Tim. 2:7; 2 Tim. 1:11; Ti t. 1:1). Bernabé (Hech. 14:14) y "Jacobo, el hermano del Señor" (Gal. 1:19), ninguno de ellos que fueron contados entre los apóstoles originales, son también nombrados apóstoles. Con la venida de la gran apostasía, nunca fueron ocupadas las vacantes en el Consejo de los Doce, y cuando el último apóstol cesó en su ministerio entre los mortales, las llaves del reino no fueron ejercidas nunca más y la así llamada Iglesia Cristiana no fue más la Iglesia del Señor. Las vacantes fueron también llenadas en los Doce Nefitas hasta el día en que la apostasía alcanzó esta rama de la casa de Israel (4 Ne. 14)". Ver Sucesión en la Presidencia en Doctrina Mormona.
El siguiente video (disponible gracias a nuestros amigos de lamanitas) aunque esta en ingles es muy didactico.
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Este es un segmento del mensaje dado por el Elder Boyd k. Packer en el Funeral del Presidente Gordon B. Hinckley sobre la Sucesión en la Presidencia de la Iglesia.
(disponible gracias al grupo lamanita) |
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