El Blog
2-Enlaces Sud Oficiales(Español)
3-Enlaces Sud Oficiales(Ingles)
4-Enlaces Sud No Oficiales(Español)
5-Enlaces Sud No Oficiales(Ingles)
Alojado en
|
Enero del 2008

Este domingo 27 de enero fallecio nuestro amado profeta el presidente Gordon B. Hinckley. El suguiente articulo tiene el proposito de ayudarnos a instruir a los miembros de la Iglesia sobre el asunto de la sucesión en la Presidencia de la Iglesia.
La Doctrina Oficial de la Iglesia sobre este tema es muy claramente explicada por el Elder Bruce R. McConkie en la siguiente cita:
"A cada apóstol que es apartado como miembro del Consejo o Quórum de los Doce les son dadas las llaves del Reino (D&C 172:14‑32); Discurses of Wilford Woodruff pp. 71‑77). Ya que las llaves significan el derecho de presidir y el Reino de Dios en la tierra es la Iglesia, resulta que cada apóstol que es apartado recibe el inherente poder y autoridad para presidir sobre la Iglesia y dirigir todos sus asuntos.
La totalidad de esas llaves puede ser utilizada en la eventualidad de que un apóstol llegue a ser el profeta de Dios sobre la tierra. A menos que así suceda, habrá siempre alguien por encima de él para dirigir sus obras. El apóstol mayor es siempre elegido y apartado como Presidente de la Iglesia, y a través de este sistema de sucesión apostólica, el Señor ha previsto la continuación y preservación de su Reino en la tierra (Doctrina de Salvación, pág. 136‑150).
El Quórum de la Primera Presidencia es el supremo cuerpo gobernante de la Iglesia, pero los Doce forman un Quórum "igual en autoridad y poder" a ellos, significando que cuando no hay Primera Presidencia de tres hombres, entonces los Doce vienen a ser la Primera Presidencia en lo que ellos pueden ejercer toda la autoridad y el poder previamente reservado a la Presidencia. En el mismo sentido, los setenta (entendiendo por esto el primer Quórum de los Setenta, un cuerpo de 70 hombres) forman un quórum igual en autoridad al del Consejo de los Doce (D&C 107:22‑30). "El deber de los Doce Apóstoles de la Iglesia" dice el Pdte. Joseph F. Smith, "es predicar el evangelio en el mundo, enviarlo a los habitantes de la tierra y dar testimonio de Jesucristo el Hijo de Dios, como testigos vivientes de su divina misión. Este es su especial llamamiento y están siempre bajo la dirección de la Presidencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, cuando esta cabeza está intacta, y nunca hay, al mismo tiempo, dos cabezas iguales en la Iglesia nunca. El Señor nunca ordena tal cosa, ni la designa. Hay siempre una cabeza en la Iglesia, y si la Presidencia es removida por muerte u otra causa, entonces la siguiente cabeza de la Iglesia son los Doce Apóstoles, hasta que sea organizada una nueva Presidencia de tres personas, Sumos Sacerdotes que tengan el derecho de sostener el oficio de la Primera Presidencia sobre la Iglesia." (Gospel Doctrine, 5th, ed. pp 177‑178.)
La sucesión apostólica era el orden de la Iglesia en el meridiano de los tiempos. Los registros del Nuevo Testamento sin embargo son tan fragmentarios que no podemos trazar en detalle los sucesos que ocurrieron en esa época. Pero ha sido preservado lo suficiente como para dar una clara y razonable impresión de lo que tuvo lugar. Nuestro Señor llamó y ordenó a los doce apóstoles originales, dando las llaves del reino a cada miembro del quórum (Mat. 16:19; Jn. 15:16; 18:18.) Pablo enseñó simplemente: que los apóstoles estaban para continuar en la verdadera iglesia hasta el Milenio, esa época en la que todos los hombres serán convertidos y en la que la necesidad de enviar el mensaje del evangelio al mundo no existirá más (Efe. 4:11‑16; Jer. 31:31‑34.) Matías reemplazó a Judas en el Consejo de los Doce (Hech. 1:15‑16.) "Pablo fue un apóstol ordenado, e indudablemente él tomó el lugar de uno de los otros hermanos en ese Consejo." (Doctrina de Salvación, vol. 3 p.144; 1 Tim. 2:7; 2 Tim. 1:11; Ti t. 1:1). Bernabé (Hech. 14:14) y "Jacobo, el hermano del Señor" (Gal. 1:19), ninguno de ellos que fueron contados entre los apóstoles originales, son también nombrados apóstoles. Con la venida de la gran apostasía, nunca fueron ocupadas las vacantes en el Consejo de los Doce, y cuando el último apóstol cesó en su ministerio entre los mortales, las llaves del reino no fueron ejercidas nunca más y la así llamada Iglesia Cristiana no fue más la Iglesia del Señor. Las vacantes fueron también llenadas en los Doce Nefitas hasta el día en que la apostasía alcanzó esta rama de la casa de Israel (4 Ne. 14)". Ver Sucesión en la Presidencia en Doctrina Mormona.
El siguiente video (disponible gracias a nuestros amigos de lamanitas) aunque esta en ingles es muy didactico.
Online Videos by Veoh.com
|
Este es un segmento del mensaje dado por el Elder Boyd k. Packer en el Funeral del Presidente Gordon B. Hinckley sobre la Sucesión en la Presidencia de la Iglesia.
(disponible gracias al grupo lamanita) |
 |
|
|
Esta es la historia de la conversión de Parley P. Pratt quien fue miembro del primer Quorum de los Doce de esta dispensación (GEE Pratt, Parley Parker ) y maestro de la segunda escuela de los profetas que se organizo en Sión (GEE Escuela de los Profetas). Realmente fue un hombre a quien por su fidelidad el Señor bendijo con una gran comprensión de las escrituras y sus misterios (DyC 97: 3-5), siendo despues de Jose Smith, el mejor teologo de su epoca. Es en honor a este gran hombre que nuestro grupo lleva su nombre. |
|
Online Videos by Veoh.com |
|
|
|
|
Este modelo del Templo de Nauvoo refleja la belleza del edificio original. |
Los estudiosos del mormonismo y de la francmasonería barajan la existencia de una supuesta relación entre los ritos masónicos y la ceremonia del templo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Si bien hay quienes argumentan que José Smith tomó elementos de la francmasonería para crear la ceremonia del templo, la investidura es más congruente con las Escrituras de los Santos de los Últimos Días (particularmente con los libros de Abraham y Moisés) y con los ritos de la antigüedad, que con la propia francmasonería. Para los Santos de los Últimos Días, las ordenanzas de la casa del Señor constituyen una restauración revelada de la antigua ceremonia del templo, y su relación con la francmasonería es casual. Ni ambas son antitéticas, ni suponen una amenaza la una para la otra. Además, ninguna de las dos instituciones desalienta el estudio de los antiguos orígenes de sus respectivas ceremonias.
En el mundo antiguo abundaban las ceremonias sagradas. Modificados con el paso del tiempo, estos ritos existieron en alguna de sus variantes entre los antiguos egipcios, los coptos, los cristianos, los israelitas y los masones, así como en las liturgias católica y protestante. Sus elementos más frecuentes comprenden la vestimenta de ropajes especiales, la presencia de un discurso ritualista, la dramatización de arquetipos, la comunicación de instrucciones y el empleo de gestos simbólicos. Un tema común a muchos de ellos (presente en el egipcio Libro de los Muertos, en los textos de las pirámides egipcias y en los círculos coptos de oración, por poner un ejemplo) es el trayecto del hombre por la vida y su intento, tras la muerte, de superar a los centinelas que guardan la entrada a la dicha eterna con los dioses. Aunque estas ceremonias varían sustancialmente, la presencia de importantes puntos comunes nos alerta de la posibilidad de una remota fuente común.
Por ejemplo, los textos de las pirámides egipcias abordan seis temas principales: 1) la existencia de un primigenio texto escrito que da origen a los ritos; 2) la purificación (que incluye la unción, la catarsis o purificación propiamente dicha y la vestimenta de determinadas ropas); 3) la creación (textos de la resurrección y el despertar); 4) el jardín o huerto (con motivos arbóreos y alimentos rituales); 5) el viaje (protección, un barquero y los textos de Osiris); y 6) la ascensión (con la victoria, la coronación, la aceptación en una sociedad celestial y los textos de Horus). Al igual que en estas antiguas ceremonias, la investidura del templo realiza incursiones alegóricas en estos temas no como la imagen de una realidad inmediata, sino a través de un modelo que establece el patrón de la vida humana en esta tierra y el plan divino del que forma parte.
Las ceremonias masónicas también son alegóricas; muestran estadios de la vida (la juventud, la madurez y la senectud), cada uno con las cargas y los retos que le son propios, a los que siguen la muerte y la tan ansiada inmortalidad. No hay un acuerdo general respecto al nacimiento de la francmasonería. Algunos historiadores remontan el origen de la orden a Salomón, Enoc o incluso Adán, mientras que otros argumentan que si bien el simbolismo masónico puede ser antiguo, como institución surge en la Edad Media o incluso después.
Aun cuando en esta dispensación la investidura data de la época de Kirtland y Nauvoo, los Santos de los Últimos Días creen que las ordenanzas del templo son tan antiguas como el hombre y que los principios básicos del Evangelio de Jesucristo, incluidos sus ritos y enseñanzas, le fueron revelados a Adán. Los principios y las ordenanzas de salvación se revelaron posteriormente a Set, Noé, Melquisedec y a todo profeta a quien se confirió el sacerdocio, incluido Pedro. Los Santos de los Últimos Días creen que las ordenanzas efectuadas actualmente en los templos son réplicas de los ritos que formaron parte de las enseñanzas de Dios desde el principio.
El profeta José Smith sugirió que la investidura y la francmasonería compartían la misma fuente. Por eso, algunos masones de Nauvoo creían que la investidura era la restauración de un ritual preservado de modo imperfecto en la francmasonería y consideraban a José Smith como el maestro de los principios subyacentes y del simbolismo alegórico (Correspondencia de Heber C. Kimball con Parley P. Pratt, 17 de junio de 1842, Archivos de la Iglesia). La filosofía y las doctrinas principales de la francmasonería no resultan fundamentalmente incompatibles con las enseñanzas, la teología y las doctrinas de los Santos de los Últimos Días, puesto que ambas resaltan la moralidad, el sacrificio, la consagración y el servicio, y también ambas condenan el egoísmo, el pecado y la codicia. Es más, el objeto del ritual masón es instruir, es decir, brindar la verdad al hombre a fin de que pueda seguirla.
Las semejanzas en ambos rituales se limitan a un pequeño número de acciones y palabras; de hecho, hay quienes encuentran más similitudes entre la investidura y los textos de las pirámides o los documentos coptos, que entre ésta y la francmasonería. Incluso allí donde ambos ritos confluyen en su simbolismo, difieren en la esencia de su significado. Además de los temas de la creación y la vida, ambas ceremonias coinciden en invitar a los participantes a concertar convenios. Sin embargo, sólo la investidura vincula los convenios con bendiciones eternas y con Jesucristo. La ceremonia masónica no resalta el sacerdocio ni la necesidad de estar comisionado por Dios para representarle. La activa participación de Dios en el mundo y en la vida de los hombres es un tema característico del templo. Si bien los masones creen en un Dios indefinido e impersonal, todo elemento de la investidura procede de Él y regresa a Él, un ser real que también es el Padre Eterno del hombre. La investidura centra su atención en las eternidades y la vida eterna, mientras que la francmasonería se ciñe a esta tierra y está impregnada de leyendas humanas y de la esperanza de un mundo mejor.
La francmasonería es una sociedad fraternal y en su ritual toda promesa, juramento y acuerdo se realiza entre sus miembros. En la investidura del templo, todos los convenios se efectúan entre la persona y Dios. En la francmasonería, los periodos de prueba, la graduación, las sanciones y las sentencias se deciden en consonancia con las reglas de la fraternidad o mediante el voto de sus miembros. En la investidura, Dios es el único juez. El rango y los ascensos tienen mucha importancia en la francmasonería, mientras que en los ritos del templo no hay distinciones: todos los participantes son iguales ante Dios. La batalla entre el bien y el mal, incluido el papel de Satanás, son esenciales para la investidura y tienen una representación gráfica en ella; sin embargo, su ausencia es notable en los ritos masónicos. Las ceremonias del templo resaltan la salvación de los muertos mediante el carácter vicario de sus ordenanzas, como el bautismo por los muertos, mientras que el ritual masónico está exento de representantes que obren a favor de las personas que han fallecido. La mujer participa en todos los aspectos de los ritos del templo, y si bien la francmasonería cuenta con participación femenina, su ritual prescinde de ella. La inclusión de la mujer en la investidura subraya si cabe la diferencia más explícita entre ambos ritos: el ritual del templo une a marido y mujer, así como a su descendencia, en familias eternas. El sellamiento del templo estaría completamente fuera de lugar en el contexto de las ceremonias masónicas.
Por ello, los Santos de los Últimos Días consideran que las ordenanzas de sus templos son fundamentalmente diferentes de los ritos masónicos y consideran que las semejanzas entre ambas ceremonias son los vestigios de un antiquísimo original.
KENNETH W. GODFREY Historiador, escritor y columnista SUD
Bibliografía
IVINS, Anthony W. The Relationship of "Mormonism" and Freemasonry. Salt Lake City, 1934.
MADSEN, Truman G., ed. The Temple in Antiquity. Provo, Utah, 1984.
NIBLEY, Hugh W. The Message of the Joseph Smith Papyri: An Egyptian Endowment. Salt Lake City, 1975.
PACKER, Boyd K. The Holy Temple. Salt Lake City, 1980.
SHEPHERD, Silas H.; Lionel Vibert; and Roscoe Pound, eds. Little Masonic Library, 5 vols. Richmond, Va., 1977, esp. Mervin B. Hogan, "Mormonism and Freemasonry: The Illinois Episode," Vol. 2, pp. 267-326.
Puede ver aqui el original en ingles: http://ldsfaq.byu.edu/emmain.asp?number=86
Traduccido para Teáncum por Juan Piñeiro
Artículo extraido de la Encyclopedia of Mormonism, Edited by Daniel H. Ludlow (New York: Macmillan Publishing, 1992), 528-529. ( ver Encyclopedia of Mormonism )
|

¿Por qué hay ciertos símbolos relacionados con el templo en otras partes del mundo? "Permítanme sugerir que el motivo de que se construyeran templos en cada época, lugar geográfico y pueblo, y se adorara en ellos, se debe a que Adán recibió el Evangelio, en toda su plenitud, por revelación, y que toda religión y práctica religiosa posterior procede de los restos de la verdad revelada a Adán y que él comunicó a los patriarcas. Las ordenanzas del templo, que fueron necesarias para esa época, se revelaron, sin duda alguna, en aquellos días y, como es natural, el paso del tiempo nos ha legado restos corruptos de ellas. Las personas que comprenden la naturaleza eterna del Evangelio —tal cual se planificó desde antes de la fundación del mundo— entienden claramente por qué la historia gira en torno a la edificación y el uso de los templos"6. "Permítanme sugerir que el motivo de que se construyeran templos en cada época, lugar geográfico y pueblo, y se adorara en ellos, se debe a que Adán recibió el Evangelio, en toda su plenitud, por revelación, y que toda religión y práctica religiosa posterior procede de los restos de la verdad revelada a Adán y que él comunicó a los patriarcas. Las ordenanzas del templo, que fueron necesarias para esa época, se revelaron, sin duda alguna, en aquellos días y, como es natural, el paso del tiempo nos ha legado restos corruptos de ellas. Las personas que comprenden la naturaleza eterna del Evangelio —tal cual se planificó desde antes de la fundación del mundo— entienden claramente por qué la historia gira en torno a la edificación y el uso de los templos"6.
"Los mismos estudios comparativos que descubrieron el modelo común a todas las religiones antiguas —un fenómeno que ahora se denomina "modelismo"— han demostrado igualmente el proceso de difusión que dicho modelo siguió para extenderse por todo el mundo, proceso que se hizo añicos y cuyos restos se pueden reconocer hoy día en casi toda tierra y época… "¿Inventó de nuevo José Smith el templo uniendo todos esos fragmentos —judío, ortodoxo, masón, gnóstico, hindú, egipcio, etc.— en un todo? No, no se hizo así. En su época había muy pocos fragmentos disponibles y la labor de unirlos no comenzó, como hemos visto, sino hasta la segunda mitad del siglo XIX. Y aun cuando estén disponibles, esos misérrimos fragmentos no se unen en un todo por sí mismos; aun hoy los eruditos que se dedican a estudiarlos no los comprenden. El templo no procede de ellos, más bien es al revés… Que algo de tanta plenitud, coherencia, ingeniosidad y perfección pudiera haber surgido en un único momento y lugar —casi de la noche a la mañana— es una prueba inequívoca de una dispensación especial"7.
Notas
6. John A. Widtsoe, "Symbolism in the Temples", en Archibald F. Bennett, ed., Saviors on Mount Zion, 1950, pág. 163.
7. Hugh Nibley, "What Is a Temple", en The Collected Works of Hugh Nibley: Tomo IV—Mormonism and Early Christianity, edición de Todd M. Compton y Stephen D. Ricks, 1987, págs. 366–367, 383.
Liahona Febrero de 2007 Pag.17 -18
NOTA: Pronto publicaremos otros articulo más sobre este tema.
|

Notas:
1.- Para poder leer los enlaces que tienen un asterisco necesita tener instalado en su equipo el programa Adobe. Puede bajarlo gratuitamente aqui: Adobe Reader version 7.0
2.- Se que algunos se quejaran por que la mayoria de los recursos estan en ingles, pero recordemos que el Señor nos a mandado familiarizarnos con otros idiomas (DyC 90: 15) y las autoridades generales hace muchos años nos han exhortado a aprender ingles. Pero no te desanimes hay una forma de acceder a estos recursos en español, aunque la traducción no es exacta si es lo suficientemente comprensible. Solo tienes que acceder a uno de estos enlaces, elegir un articulo, copiarlo, abrir este traductor, pegarlo y hacer click en Traduzca.
|

En la versión Reina Valera de 1960 (que los sud de habla hispana utilizamos) leemos sobre estos personajes lo siguiente:"Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos."(Mateo 2:1) La identidad de estos personajes a creado cierta controversia en algunos cristianos porque en dice que el Señor abomina a los que practican la magia.(1
|
|