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La influencia del ambiente de Nueva Inglaterra sobre Jose Smith

Por lualcaro - 11 de Agosto, 2007, 21:56, Categoría: 14-Historia de la Igelsia

Aparte de los Smith, hubo muchas otras familias de Nueva Inglaterra que estuvieron ligadas a la Restauración: el sucesor de José Smith, Brigham Young, Heber C. Kimball, un fiel Apóstol; además de muchos otros líderes de la Iglesia que también tenían raíces en Nueva Inglaterra. Entre los antepasados de ellos se encontraban personas que habían llegado a América en el buque Mayflower [el barco que llevó al continente americano a los primeros peregrinos procedentes de Inglaterra] o que habían luchado en la guerra de la independencia estadounidense . Esta gente industriosa e independiente que colonizó las deshabitadas extensiones de Nueva Inglaterra eran personas admirables, eran patriotas, responsables y religiosas. José no tenía por qué sentirse avergonzado de lo que se consideraría una humilde cuna, puesto que su ascendencia le había dejado un legado moral duradero.

Muchas de las creencias de los puritanos con las que José Smith se había criado fueron una preparación para los principios y las doctrinas que recibió más tarde por revelación. Cuando recibió la revelación de que no debemos ser ociosos (véase D. y C. 42:42), eso le confirmó que la vida de la gente de Nueva Inglaterra, tan frugal e ingeniosa, era apropiada; cuando el Señor le dijo que buscara conocimiento de los mejores libros "tanto por el estudio como por la fe" (D. y C. 88:118), la revelación afirmó en él la importancia que daban los puritanos a la educación. Y más adelante, cuando el Profeta promulgó el concepto de una sociedad ideal gobernada por Dios, dio a conocer un principio que los puritanos de Nueva Inglaterra podían aceptar sin dificultad.

No obstante, José Smith no era esclavo de sus tradiciones. Durante su vida introdujo doctrinas y ordenanzas del Evangelio que no eran diametralmente opuestas a las creencias puritanas, pero que excedían todas las formulaciones teológicas de otros líderes religiosos en su alcance y claridad. Por ejemplo, su concepto de Dios como un ser personal y amoroso se oponía a la creencia calvinista de un dios inflexible y justiciero. Las revelaciones que declararon que la Trinidad estaba compuesta de tres seres distintos contradijeron la teología tradicional calvinista sobre la Trinidad.

A pesar de la importancia que tuvo en la vida de José Smith la influencia del ambiente en que se crió, Dios fue el que dio forma a sus ideas. Por cierto, el concepto de que el Señor conocía al Profeta en una existencia previa y que lo preparó para encargarse de la misión fundamental de restaurar la Iglesia de Dios en la tierra es parte de la teología de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. José Smith mismo habló de su preordenación: "Todo hombre que tenga un llamamiento para ministrar a los habitantes de este mundo fue ordenado con ese propósito en el Gran Concilio de los cielos, antes de que existiera este mundo. Yo supongo que fui ordenado en ese Gran Concilio para desempeñar esta función".

Brigham Young dijo de José Smith: "En los concilios eternos, mucho antes de que se creara la tierra, fue decretado que él sería el hombre que en esta última dispensación del mundo revelaría la palabra de Dios y recibiría en su totalidad las llaves y el poder del Sacerdocio del Hijo de Dios. El Señor estaba consciente de él, de su padre, de sus abuelos y de sus progenitores hasta Abraham, desde Abraham hasta los del diluvio, desde los del diluvio hasta Enoc y desde Enoc hasta Adán. Él ha observado a esa familia y todo ese linaje desde su origen hasta el nacimiento de ese hombre, que fue preordenado en las eternidades para presidir esta última dispensación".

Manual de Institutos La Historia de la Iglesia en la Dispensación del Cumplimiento de los Tiempos. Pág. 26 y 27.

Muchas de las creencias de los puritanos con las que José Smith se había criado fueron una preparación para los principios y las doctrinas que recibió más tarde por revelación. Cuando recibió la revelación de que no debemos ser ociosos (véase D. y C. 42:42), eso le confirmó que la vida de la gente de Nueva Inglaterra, tan frugal e ingeniosa, era apropiada; cuando el Señor le dijo que buscara conocimiento de los mejores libros "tanto por el estudio como por la fe" (D. y C. 88:118), la revelación afirmó en él la importancia que daban los puritanos a la educación. Y más adelante, cuando el Profeta promulgó el concepto de una sociedad ideal gobernada por Dios, dio a conocer un principio que los puritanos de Nueva Inglaterra podían aceptar sin dificultad.

No obstante, José Smith no era esclavo de sus tradiciones. Durante su vida introdujo doctrinas y ordenanzas del Evangelio que no eran diametralmente opuestas a las creencias puritanas, pero que excedían todas las formulaciones teológicas de otros líderes religiosos en su alcance y claridad. Por ejemplo, su concepto de Dios como un ser personal y amoroso se oponía a la creencia calvinista de un dios inflexible y justiciero. Las revelaciones que declararon que la Trinidad estaba compuesta de tres seres distintos contradijeron la teología tradicional calvinista sobre la Trinidad.

A pesar de la importancia que tuvo en la vida de José Smith la influencia del ambiente en que se crió, Dios fue el que dio forma a sus ideas. Por cierto, el concepto de que el Señor conocía al Profeta en una existencia previa y que lo preparó para encargarse de la misión fundamental de restaurar la Iglesia de Dios en la tierra es parte de la teología de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. José Smith mismo habló de su preordenación: "Todo hombre que tenga un llamamiento para ministrar a los habitantes de este mundo fue ordenado con ese propósito en el Gran Concilio de los cielos, antes de que existiera este mundo. Yo supongo que fui ordenado en ese Gran Concilio para desempeñar esta función".

Brigham Young dijo de José Smith: "En los concilios eternos, mucho antes de que se creara la tierra, fue decretado que él sería el hombre que en esta última dispensación del mundo revelaría la palabra de Dios y recibiría en su totalidad las llaves y el poder del Sacerdocio del Hijo de Dios. El Señor estaba consciente de él, de su padre, de sus abuelos y de sus progenitores hasta Abraham, desde Abraham hasta los del diluvio, desde los del diluvio hasta Enoc y desde Enoc hasta Adán. Él ha observado a esa familia y todo ese linaje desde su origen hasta el nacimiento de ese hombre, que fue preordenado en las eternidades para presidir esta última dispensación".

Manual de Institutos La Historia de la Iglesia en la Dispensación del Cumplimiento de los Tiempos. Pág. 26 y 27.

Aparte de los Smith, hubo muchas otras familias de Nueva Inglaterra que estuvieron ligadas a la Restauración: el sucesor de José Smith, Brigham Young, Heber C. Kimball, un fiel Apóstol; además de muchos otros líderes de la Iglesia que también tenían raíces en Nueva Inglaterra. Entre los antepasados de ellos se encontraban personas que habían llegado a América en el buque Mayflower [el barco que llevó al continente americano a los primeros peregrinos procedentes de Inglaterra] o que habían luchado en la guerra de la independencia estadounidense . Esta gente industriosa e independiente que colonizó las deshabitadas extensiones de Nueva Inglaterra eran personas admirables, eran patriotas, responsables y religiosas. José no tenía por qué sentirse avergonzado de lo que se consideraría una humilde cuna, puesto que su ascendencia le había dejado un legado moral duradero.

Muchas de las creencias de los puritanos con las que José Smith se había criado fueron una preparación para los principios y las doctrinas que recibió más tarde por revelación. Cuando recibió la revelación de que no debemos ser ociosos (véase D. y C. 42:42), eso le confirmó que la vida de la gente de Nueva Inglaterra, tan frugal e ingeniosa, era apropiada; cuando el Señor le dijo que buscara conocimiento de los mejores libros "tanto por el estudio como por la fe" (D. y C. 88:118), la revelación afirmó en él la importancia que daban los puritanos a la educación. Y más adelante, cuando el Profeta promulgó el concepto de una sociedad ideal gobernada por Dios, dio a conocer un principio que los puritanos de Nueva Inglaterra podían aceptar sin dificultad.

No obstante, José Smith no era esclavo de sus tradiciones. Durante su vida introdujo doctrinas y ordenanzas del Evangelio que no eran diametralmente opuestas a las creencias puritanas, pero que excedían todas las formulaciones teológicas de otros líderes religiosos en su alcance y claridad. Por ejemplo, su concepto de Dios como un ser personal y amoroso se oponía a la creencia calvinista de un dios inflexible y justiciero. Las revelaciones que declararon que la Trinidad estaba compuesta de tres seres distintos contradijeron la teología tradicional calvinista sobre la Trinidad.

A pesar de la importancia que tuvo en la vida de José Smith la influencia del ambiente en que se crió, Dios fue el que dio forma a sus ideas. Por cierto, el concepto de que el Señor conocía al Profeta en una existencia previa y que lo preparó para encargarse de la misión fundamental de restaurar la Iglesia de Dios en la tierra es parte de la teología de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. José Smith mismo habló de su preordenación: "Todo hombre que tenga un llamamiento para ministrar a los habitantes de este mundo fue ordenado con ese propósito en el Gran Concilio de los cielos, antes de que existiera este mundo. Yo supongo que fui ordenado en ese Gran Concilio para desempeñar esta función".

Brigham Young dijo de José Smith: "En los concilios eternos, mucho antes de que se creara la tierra, fue decretado que él sería el hombre que en esta última dispensación del mundo revelaría la palabra de Dios y recibiría en su totalidad las llaves y el poder del Sacerdocio del Hijo de Dios. El Señor estaba consciente de él, de su padre, de sus abuelos y de sus progenitores hasta Abraham, desde Abraham hasta los del diluvio, desde los del diluvio hasta Enoc y desde Enoc hasta Adán. Él ha observado a esa familia y todo ese linaje desde su origen hasta el nacimiento de ese hombre, que fue preordenado en las eternidades para presidir esta última dispensación".

Manual de Institutos La Historia de la Iglesia en la Dispensación del Cumplimiento de los Tiempos. Pág. 26 y 27.

Muchas de las creencias de los puritanos con las que José Smith se había criado fueron una preparación para los principios y las doctrinas que recibió más tarde por revelación. Cuando recibió la revelación de que no debemos ser ociosos (véase D. y C. 42:42), eso le confirmó que la vida de la gente de Nueva Inglaterra, tan frugal e ingeniosa, era apropiada; cuando el Señor le dijo que buscara conocimiento de los mejores libros "tanto por el estudio como por la fe" (D. y C. 88:118), la revelación afirmó en él la importancia que daban los puritanos a la educación. Y más adelante, cuando el Profeta promulgó el concepto de una sociedad ideal gobernada por Dios, dio a conocer un principio que los puritanos de Nueva Inglaterra podían aceptar sin dificultad.

No obstante, José Smith no era esclavo de sus tradiciones. Durante su vida introdujo doctrinas y ordenanzas del Evangelio que no eran diametralmente opuestas a las creencias puritanas, pero que excedían todas las formulaciones teológicas de otros líderes religiosos en su alcance y claridad. Por ejemplo, su concepto de Dios como un ser personal y amoroso se oponía a la creencia calvinista de un dios inflexible y justiciero. Las revelaciones que declararon que la Trinidad estaba compuesta de tres seres distintos contradijeron la teología tradicional calvinista sobre la Trinidad.

A pesar de la importancia que tuvo en la vida de José Smith la influencia del ambiente en que se crió, Dios fue el que dio forma a sus ideas. Por cierto, el concepto de que el Señor conocía al Profeta en una existencia previa y que lo preparó para encargarse de la misión fundamental de restaurar la Iglesia de Dios en la tierra es parte de la teología de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. José Smith mismo habló de su preordenación: "Todo hombre que tenga un llamamiento para ministrar a los habitantes de este mundo fue ordenado con ese propósito en el Gran Concilio de los cielos, antes de que existiera este mundo. Yo supongo que fui ordenado en ese Gran Concilio para desempeñar esta función".

Brigham Young dijo de José Smith: "En los concilios eternos, mucho antes de que se creara la tierra, fue decretado que él sería el hombre que en esta última dispensación del mundo revelaría la palabra de Dios y recibiría en su totalidad las llaves y el poder del Sacerdocio del Hijo de Dios. El Señor estaba consciente de él, de su padre, de sus abuelos y de sus progenitores hasta Abraham, desde Abraham hasta los del diluvio, desde los del diluvio hasta Enoc y desde Enoc hasta Adán. Él ha observado a esa familia y todo ese linaje desde su origen hasta el nacimiento de ese hombre, que fue preordenado en las eternidades para presidir esta última dispensación".

Manual de Institutos La Historia de la Iglesia en la Dispensación del Cumplimiento de los Tiempos. Pág. 26 y 27.

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