
Entre los años de 1473 y 1543, vivió un astrónomo polaco llamado Copérnico; él se hizo conocido como autor de una teoría llamada heliocéntrica, según la cual el Sol se encuentra inmóvil y la tierra gira alrededor de él. La teoría fue desarrollada en los primeros años de la década de 1500, pero se publicó años después. Esta teoría se oponía a la teoría de Ptolomeo, entonces vigente, según la cual el Sol y los planetas giran alrededor de una tierra fija.
Además de todo ello, Copérnico explicaba, según su teoría, que la tierra giraba sobre su propio eje una vez al día, y que para ello debería entenderse que la tierra era redonda. ¿Fue esto, realmente, un descubrimiento de Copérnico? Realmente no. La Biblia lo dijo miles de años antes; así podemos leer lo siguiente:
"Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; Él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar." (Isaías 40:22)
¿Cómo es posible, que las escrituras tuvieran esta verdad miles de años antes?, la respuesta es simple: "mediante la revelación". No podríamos dar ninguna otra explicación, pues para el momento, nadie podría ni siquiera haberse imaginado semejante verdad.
Parte de un articulo escrito por Edgar Zegarra